Posidón, enfadado con él [Minos], porque no se lo había ofrecido en sacrificio, asilvestró al toro y dispuso que Pasífae sintiera deseo por él. Ella, enamorada del toro, pide ayuda a Dédalo, que era arquitecto y había huído de Atenas a causa de un asesinato. Este construyó una vaca de madera con ruedas, cogió, la vació por dentro y la forró con la piel de una vaca que había desollado. La colocó en la pradera en la que el toro solía pacer e hizo subir dentro a Pasífae. El toro llegó y, tomándola por una vaca auténtica, la poseyó. Ella dio a luz a Asterión, el llamado Minotauro. Este tenía cara de toro y el resto de hombre. Minos, debido a unos augurios, lo encerró en el laberinto donde lo mantenía vigilado. El laberinto, concebido por Dédalo, era un edificio de trazado tan complicado que era imposible encontrar la salida.

Apolodoro, Biblioteca 3.1.4.

Griego